TRINIDAD DE ERGA

 
 

EUSKERA

SANTUARIO

Origen  

Mil setecientas veintiuna ermitas de Navarra han sido catalogadas por Tomás López Sellés. Entre las que están abiertas al culto y no de las menos conocidas, se encuentra ésta de la Santísima Trinidad de Erga, que se levanta en jurisdicción de Aguinaga .

Ni en Cía ni en Aguinaga, hay documentos de la fundación de la lla m ada basílica.  No podemos, si no es por medio de conjeturas, satisfacer la curiosidad de saber en que año se edificó la ermita. Pudo ser el siglo XIII, aquél en que se dedicó el templo al misterio de la Santísima Trinidad (algunos críticos de arte datan de ese siglo la escultura de piedra). En el siglo XVI había en Navarra muchas ermitas arruinadas, convertidas en refugio de animales. El sínodo diocesano de 1590 mandó reconstruirlas o cerrarlas. Quizás sería el siglo XVII, cuando se hizo la actual iglesia, conservando algunos elementos de otra anterior.

La ermita de Erga se levantó sobre la línea teórica que delimita los términos de Aginaga y Aizkorbe, perteneciendo a la jurisdicción del primero la mayor parte del suelo ocupado, y al segundo una estrecha franja del lado donde suele estar la imagen de San José. Esta opinión de los vecinos de Aizkorbe, compartida por otros muchos, no es aceptada por los de Aginaga, quienes afirman que toda la ermita está asentada sobre terreno propio de su pueblo .

La planta de la ermita es rectangular (18 m. x 8 m.) y el tejado a dos vertientes. Ofrece el aspecto de una humilde casa si suprimimos la espadaña con su campana. La puerta está orientada al norte, circunstancia rara en estas latitudes, pero única solución posible.. Las paredes son completamente lisas, de mampostería revocada con mortero y cal y tienen una sola ventana, de estilo vulgar y moderno, en el lado oriente.

Leyenda

Encontramos una leyenda popular referente a la edificación de la ermita de la Trinidad. Según una creencia transmitida de abuelos a nietos, la erección de la iglesia en un paraje tan áspero y difícil, se debió a una intervención sobrenatural, que se hizo sensible en el traslado de los materiales por manos misteriosas. 

La leyenda tiene pequeñas variantes cuando es contada por personas de distintos lugares. Las versiones de los valles de Imotz y Gulina nos refieren, en la mayoría de los casos, que la construcción de la ermita tuvo su inicio en Malaun; y hay quien dice que en Lizerretako soro, parajes ambos del término de Aguinaga. En Aizkorbe, en cambio, dicen que en Bordazarreta, sito en la jurisdicción de este pueblo. Posiciones todas más cómodas que la actual.

Olvidando estos detalles la leyenda se mantiene intacta, cuando se cuenta que al empezar la edificación toda la obra realizada en la jornada era llevada misteriosamente en la noche al emplazamiento actual. Consideraron que aquel hecho sorprendente era una señal inequívoca de que aquí se debía erigir el templo; y así se hizo. A pesar del riesgo que importaba, el edificar en semejante lugar, los operarios no sufrieron el menor accidente. Personas de cierta edad confiesan que durante la edad juvenil, creyeron que las circunstancias referidas por la leyenda se verificaron en la realidad; pero actualmente juzgan que se trata de una mera leyenda.

 En 1766, al pie de un grabado de la Trinidad se escribió: «misterioso santuario».

Arte

Dos, son las imágenes que se conservan de esta Ermita, la imagen del misterio de la Santísima Trinidad  y Santa María de Erga. 

La imagen de la Santísima Trinidad:

Intentando hacer un breve resumen, diremos que la imagen es de estilo gótico, que representa en figura y símbolo el misterio de la Santísima Trinidad y el de la Eucaristía.

La fecha aproximada en que se labró esta magnífica pieza se podría situar en los siglos XIV o XV, atendiendo a la perfección y a las labores ornamentales, y sin apartarse mucho de la verdad, se podría atribuir a una escuela francesa de principios del siglo XV o últimos del XIV. La imagen es de piedra arenisca fina, pulimentada. Su altura es de un metro. Tiene solamente doradas la corona del Padre Eterno y el INRI del crucifijo.

Al ser profanada la imagen de la Virgen, se decidió retirar de la Ermita la imagen del misterio de la Santísima Trinidad y después era subida cada año, en carreta de bueyes a la Ermita, donde permanecía mientras duraban las procesiones. Dado su peso, la operación de subida y bajada se hacía con dificultad. Para obviar ésta, se construyó, entre los años 1941-49, una nueva imagen de pasta, copia exacta de la auténtica, para que presidiese permanentemente la ermita.  

La imagen de la Virgen con el Niño:

Santa María de Erga está labrada en madera, la Virgen aparece sentada en un sitial sencillo, el Niño sobre la rodilla izquierda de la Madre, ésta lleva la cabeza coronada, sostiene una manzana con la mano derecha y posa la otra mano sobre el hombro izquierdo del Niño, éste, a la altura del pecho, muestra con su mano izquierda un libro y levanta la derecha en ademán de bendecir. La altura total de la estatua es de 75 cm. Habiendo sido profanada con quemaduras en las manos y nariz, fue restaurada en 1935. Al comenzar las obras en 1971 fue retirada de la ermita de Erga.

El ermitaño

La figura del ermitaño hace presencia el día 18 de octubre de 1685, por primera vez. Se tiene constancia de que los ermitaños conocidos tenían fijada su residencia en Aguinaga y vivían en la casa del monte Erga, solamente durante el tiempo necesario para desempeñar las obligaciones propias de su cargo.

Algunos de los ermitaños conocidos són:

Martín de Saldise, Francisco de Huarte , Juan Angel de Zía Juan José de Zía, Juan Ramón Guerendiáin, Juan Miguel Mariñelarena Yaben, y por ultimo José María Oroquieta.