Para nosotros, las personas adheridas a ACACEM, es urgente poder tener las razones que nos puedan avalar para exigir un cambio en la legislación de las potencias de emisión permitidas actualmente en las antenas, así como los efectos de nuevas tecnologías como el wi-fi y de las subestaciones eléctricas y transformadores.

 

Investigadores de nuestro país bien acreditados vieron cómo se les concedía una financiación ministerial para su investigación, y que a partir de los resultados obtenidos no sólo se les retiraba sino que además se les "invitaba" insistentemente en abandonar este campo de investigación, habiendo sido imposible hasta el momento recibir nuevas subvenciones oficiales, e incluso habiendo recibido en sus hospitales de trabajo directas amenazas de que si seguían investigando iban a tener problemas laborales. Es el caso del Dr. Gómez-Perreta, con el que estamos en contacto directo para mirar de potenciar sus investigaciones y las de otros investigadores y colaboradores.

 

Otros investigadores, como Enrique Mayayo, profesor de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, realiza investigaciones con otros colaboradores poniendo mucho esfuerzo personal y que después difunden como pueden, a pequeña escala, porque apenas hay quien se haga eco de sus resultados (se puede consultar el congreso online en el que se expuso los resultados de su experimento:

http://www.conganat.org/7congreso/trabajo.asp?id_trabajo=201).

 

A nivel europeo se financiaron importantes estudios, como el estudio REFLEX , con conclusiones alarmantes; sin embargo, inmediatamente se aportaron argumentos contrarios y se dictaminó que la opinión mucho más moderada del ICNIRP, favorable a los intereses de la industria, sería la considerada "oficial", con lo que se mira de evitar cualquier medida contraria a estos intereses.

 

 

Existen muchos estudios científicos que se pueden consultar en Internet (http://www.avaate.org/rubrique.php3?id_rubrique=9 , o en nuestro propio blog), hay muchos indicios sobre la no inocuidad de los CEM. Y nosotros queremos una razón de peso, estudios epidemiológicos in situ, en nuestras ciudades y pueblos, para que los mismos políticos puedan comprobarlo; porque la ciencia, cuando sales del ámbito científico, parece algo poco comprensible, a veces, o tal vez un juego de intereses, otras. Lo que queremos es la verdad,  llegar a saber. Y estamos seguros que hay maneras de poder responder la gran pregunta: ¿a qué nivel debe emitir una antena para asegurar su inocuidad? ¿Qué frecuencias son las perjudiciales para la salud? ¿Qué intensidades de CEM podemos soportar sin vernos expuestos a potenciales riesgos? Estamos convencidos de que es posible, tecnológicamente hablando, respetar la salud; pero necesitamos conocer cuál debe ser ese límite, saberlo con fundamento, y para ello requerimos estudios.

 

Tal vez, como algunos opinan, lleguemos a conseguir algún día una financiación de la administración para realizar estos estudios. Nosotros también apostamos por ello ¡¡!! Pero también somos conscientes de que cada día que pasa estamos siguiendo bajo los efectos de estos CEM, y lo que es peor, desde casa, desde el colegio, por la calle, en el parque infantil, mientras practican deporte, en..., los están recibiendo nuestros hijos. Y no queremos esperar. Es un lujo y un riesgo que no podemos permitirnos. Por eso hemos iniciado esta iniciativa de recaudar fondos, pero sobre todo, también, de divulgar el conocimiento científico que vayamos obteniendo de los expertos que colaboran con ACACEM, y de ahí que pidamos 10 euros anuales para adherirse a nuestro proyecto y tener acceso a todas esta información, foros de discusión, resultados de investigaciones que se van realizando, etc, desde la web que inauguraremos la próxima semana. Con eso, que aunque parece poco no lo es, porque cada vez somos más y aportamos además de los 10 euros mucha voluntad que en otros ámbitos costaría un dinero que así ahorramos (nuestro tiempo, la dedicación de los expertos que colaboran sin interés económico personal, nuestro esfuerzo y conocimientos, nuestras ganas y seguridad en que desde la base se pueden hacer grandes cosas; y los implicados directamente te puedo asegurar que estamos aportando muchísimo más que 10 euros en coste económico, pero lo hacemos porque creemos en nuestro proyecto), con todo esto esperamos avanzar en nuestra ambición de saber, y cuando sepamos, abiertos a todos los puntos de vista, críticos los unos con los otros para garantizar la mayor objetividad e independencia posible de los resultados, con eso pasaremos a exigir. Habrá quien dirá que eso lo deberían hacer otros, que esta responsabilidad la deberían de asumir políticos, administración, etc... Y nos parece excelente que sigan exigiéndoselo, movilizando, etc. Colaboramos y seguiremos colaborando para esto con ellos.  Pero también pensamos que mientras, podemos avanzar, no tenemos por qué esperar. Para nosotros, cada día cuenta. Y al fin y al cabo, la administración y el estado somos todos, así que no consideramos que sea una cuestión de altruismo financiar un estudio científico con donaciones ciudadanas; más bien es acercar la ciencia a las personas, hacer ver que no siempre la administración debe decidir por nosotros, sobre todo cuando lo que decide no se aviene a lo que nosotros necesitamos. Y en todo caso, porque tenemos demasiadas sospechas de que se nos está ocultando información, porque tenemos la experiencia cotidiana de que en los barrios con antenas se producen alarmantes acumulaciones de efectos nocivos para la salud, porque sabemos que el móvil nos produce dolor de cabeza y no tendría por qué si fuera inocuo, porque vivir cerca de una subestación eléctrica produce efectos innegables,.... por tantas y tantas cosas, por eso, decidimos comprobar por nosotros mismos, implicarnos y mojarnos para llegar a saber qué debemos creer y por qué. Gastamos mucho más en una cena de lo que creemos que nos bastaría para apoyar estas investigaciones. Lo curioso es que hayamos llegado al extremos de que nos parezca apelar al altruismo dar 10 euros para una investigación científica pero en cambio nos gastemos el triple o incluso muchísimo más en unas zapatillas deportivas, y estamos más dispuestos a pensar que se nos quiere estafar 10 euros con aquello que con el abusivo precio que se nos pide para adquirir estas últimas...

 

Todas estas reflexiones son las que nos han llevado a crear ACACEM y a seguir, desde que iniciamos este proyecto, dedicando tiempo, ganas, ilusión y confianza. Y todo ello se renueva cada vez que nos escriben personas con nuestras mismas inquietudes y se adhieren. Y por ello seguimos depositando en nuestro blog información, propuestas, etc. Y en unos días inauguraremos la web con informaciones científicas, foros de debate clasificados por temas, información sobre salud y protección frente a los CEM, etc. El argumento final se resume en una sola frase: tenemos derecho a saber, y vamos a luchar por obtener ese conocimiento.

 

¡Porque los que estamos adheridos a ACACEM pensamos que sí es posible! Tal vez, simplemente, porque estamos empeñados en hacerlo posible. Cordialmente.