EL ESPÍRITU DE LA MATERIA


                                       5

Arroyo fresco de agua clara

¡corre el agua!
Con coraje bravo 
de alta montaña.
Discurre ladera abajo
lamiendo la roca,
besando el surco,
dejándote deslizar
casi sin esfuerzo
musitando un rumor
en el silencio.
Ya reposarás
-merecido descanso-
en alguna laguna
donde contemplar mecerse la luna
en las combas de plata.
Ahora, ¡corre el agua!
Empápate del milagro 
de las agujas de roca
punzando el viento.
Interpreta en ese valle
el mundo entero.
El agua que bajas,
ya cedido al cauce río,
soñará con nostalgia
las frías noches, 
las frías mañanas,
el musgo,
el helecho,
de su primera casa
en la alta montaña.
Arroyo fresco de agua clara
¡corre el agua!
Encuentra la gloria
calmando la sed del viajero,
calmando la sed del rebaño,
calmando la sed del sol.
 

SIGUIENTE

INDICE