DESDE EL SUELO

                                       3
 
 

Apriétame más, Madre, entre tu pecho,
que he de guardar calor de este abrazo,
abrir la amarga soga de este lazo,
fundir por él los hielos de mi lecho. 

Rendido a vuestros pies todo lo hecho,
guiando tu querer valer mi brazo,
comienzo a reparar aquel retazo
que supla lo perdido por desecho.

Apriétame más, Madre, que tengo miedo
de ser, bajo el silencio de la noche
-oscura noche de la Cruz-, si cedo

por otro querer donde muerto quedo,
quien sienta en las entrañas el reproche
de cuanto haber podido perder puedo.
 

SIGUIENTE

INDICE