Las teorías de Freud y las experimentaciones científicas de la psicología moderna demuestran que los sueños no son simples caprichos de nuestro inconsciente, sino que sus imágenes guardan una importante relación con todo aquello que constituye nuestra personalidad, viniendo a ser una especie de liberación de instintos reprimidos. Por todo ello es fundamental para nuestro autoconocimiento un análisis de las imágenes oníricas.