ESTUDIO DEL RAMO DE LA VIRGEN DE BIENVENIDA 
DE TORRE DE DON MIGUEL (CÁCERES)

Juan José Camisón

1. LAS BIENVENIDAS.

(...) Las Bienvenidas son las fiestas con mayúscula del pueblo de Torre de Don Miguel. Tanto es así que, como se celebran en Abril y hay muchos emigrantes que no pueden acudir en esas fechas, el Ayuntamiento decidió, hace ya tiempo, instaurar otras Fiestas de Bienvenidas en el mes de Agosto, para que los ausentes pudieran igualmente celebrarlas y compartir con los convecinos sus alegrías.  
Pero, se celebren cuando se celebren, el espíritu festivo que las recorre en su celebración suele ser muy parecido. (...)
El nombre de las Bienvenidas procede de un plural de Bienvenida. Múltiplo utilizado sencillamente porque éstas se celebran durante varios días consecutivos. Y Bienvenida porque así se llama la Virgen bajo cuyo patronazgo han querido los torreños ponerse desde hace siglos. (Véase la Historia y Milagros de la Virgen de Bienvenida en EL CORAZÓN Y LA ESPADA de Juan J. Camisón). Antiguamente incluso se llamaron Las Güenvinías, tal y como corresponde a la unión de los términos güen y el participio pasado femenino singular del verbo vinil en altoextremeño (hay noticias de ello en el Diccionario Extremeño de Pablo Gonzálvez), y se celebraban con capeas de vacas bravas, que eran propiedad de la propia Virgen de Bienvenida. Hoy, sin embargo, el ritual es mucho menos exuberante, aunque no por ello deje de ser digno de interés.
El sábado de Gloria, ya en pleno ambiente festivo y de regocijo, una vez terminada la cuaresma  y la Semana Santa, a media mañana, todo el pueblo se dirige a la ermita de la Virgen de Bienvenida, que está a unos dos kilómetros del pueblo, donde se celebra, al aire libre, una comida de confraternidad. Algunos acuden a caballo, otros en tractores adornados con flores y telas de colores o simplemente vestidos con los trajes de charras y charros, o símplemente de saya y de chaleco, típicos de la Sierra de Gata. Ya por la tarde, traen a la Virgen de Bienvenida al pueblo entre animados cantos, sonidos de chistu y de tambor, cohetes, griterío... Como no es la intención de esta monografía abundar en el tipismo ni en los pormenores  religiosos de la fiesta, nos limitaremos simplemente a dar las notas imprescindibles para una correcta comprensión de los acontecimientos, centrándonos casi exclusivamente en EL RAMO y sus periferias folklóricas, es decir: los otros cantos religiosos que , en honor de la Virgen de Bienvenida, en dichas fiestas se interpretan. 
Sobresalen cuatro o cinco cánticos que, por reiterados, son los más conocidos entre los vecinos, y que a continuación comentamos. Topdos ellos se interpretan a capella, con el desorden habitual que suele hacerse en una procesión, donde los de adelante van terminando ya la estrofa cuando los de atrás apenas si la han comenzado, con un tempo troppo arrastrado y con la fonética extremeñizante típica de la Sierra de Gata. de hecho, de algunos de hecho hemos hecho la transcripción que en su día grabamos en directo:
El primero de todos tiene una letra harto conocida y que ha sido aplicada indistintamente a Vírgenes no sólo de Extremadura sino de toda España. Podríamos titularlo: VIRGEN DE BIENVENIDA, pero sólo por esta vez, porque en cada rincón de España se llama con el nombre de la Virgen a la que se le dedique. Se interpreta muy fragmentado. Recogiendo de aquí y de allá, hemos podido reconstruir lo que sigue. Reiterativo y de escaso interés literario, facilón y cómodo, dice en sus estrofas y estribillo:
    1.  Virgen de Bienvenida,
          Virgen de Bienvenida,
Virgen bendita,
Virgen bendita,
qu’entre peñas y olivos
tiene su elmita,
tiene su elmita.
T’acuerdas madre,
 t’acuerdas madre
a tus pies cuantas veces
recé la sarve,
recé la sarve...
 
2. Virgen de Bienvenida,
Virgen de Bienvenida,
Virgen bendita,
Virgen bendita,
que velas por tus hijos
desde tu elmita,
desde tu elmita.
Frol de la frores,
frol de las frores,
a ofrecelte venimos
Nuestros amores,
Nuestros amores.
 
3. Cerca de ti descansan,
cerca de ti descansan
nuestros mayores,
nuestros mayores,
por ello te ofrecemos
las oraciones,
 las oraciones.
Dales consuelo,
dales consuelo,
y un sitio junto al tuyo
allá en el cielo,
 allá en el cielo.
 
4. Paloma branca y pura,
paloma branca y pura,
madre tan güena,
madre tan güena,
oh celestial patrona
de gracia llena,
 de gracia llena,
aquí dejamos,
 aquí dejamos
el corazón en prenda
de que te amamos
    de que te amamos...
 
5. Der mundo en los peligros,
del mundo en los peligros,
ay no nos dejes,
ay no nos dejes,
arrecoge mi alma,
desde mi muerte,  
desde mi muerte. 
(Variante: tápanos con tu manto
hasta la muerte, 
hasta la muerte)
que sólo quiero,
que sólo quiero,
asida de tu manto,
volal al cielo,
volal al cielo...
 
4. El cielo es nuestra patria,
el cielo es nuestra patria,
sobre él dominas,
sobre él dominas
.............................
..........................
..................
.....................
.........................
......................
de gracia llena,
de gracia llena.
 
5. la Torre te saluda,
la Torre te saluda
como a su madre,
como a su madre
........................
montes y valles,
montes y valles.
.....................
.....................
.....................
................
......................
 
6. Estrella de los mares,
estrella de los mares,
cuyos refrejos,
cuyos refrejos
en mis ojos de niño
resprandecieron,
resprandecieron.
T’acuerdas, madre,
T’acuerdas, madre,
a tus pies cuantas veces
recé la sarve,
recé la sarve.
 
7. Estás en nuestro puebro,
estás en nuestro puebro,
sobre él dominas,
sobre él dominas,
......trono
Virgen divina,
Virgen divina.
Tus bendiciones,
Tus bendiciones,
 
..........................
los corazones,
los corazones.
He aquí otro himno, igualmente sin interés literario alguno, aunque no por ello menos admirado por los devotos, que habla esta vez, sencillamente también, de la relación entre la Virgen y los torreños. Debe titularse VIVA LA VIRGEN DE BEINVENIDA, y estamos seguros que se le canta a muchas más vírgenes españolas e hispanoamericanas, entre ellas a la Virgen de la Montaña de Cáceres:
        Viva la Virgen de Bienvenida
          Viva la Virgen de Bienvenida
qu’en nuestro puebro tiene su altar
y reine siempre triunfante Cristo,
en nuestro pecho noble y leal..
(hay una variante: en nuestro pecho noble ideal...)
 
Siempre seremos
tus fieles hijos,
nuestra abogada
siempre serás,
y con tu ayuda
pelpetua siempre
derrotaremos
a Satanás.
 
           Viva la Virgen de Bienvenida
qu’en nuestro puebro tiene su altar
y reine siempre triunfante Cristo,
en nuestro pecho noble y leal....  
(hay una variante: en nuestro pecho noble ideal...)
 
Este otro himno titulado SALVE SEÑORA DE BIENVENIDA,  tampoco tiene desperdicio. La melodía es más original y enriquecida que la de los anteriores, con regustos decimonónicos agradables, pero no creemos que sea exclusivo de esta advocación, sin embargo. No estamos muy seguros de que el texto sea el correcto que se escribió en origen, porque hay en él frases poco comprensibles (como ése:danos, Señora, deshecho el hierro?) pero lo transcribimos tal y como lo hemos escuchado:  
 
        Sarve Señora de Bienvenida
          Salve Señora 
de Bienvenida,
madre afrigida
del pecadol,
vida y durzura,
 nuestra esperanza, 
madre segura
 de sarvación.
Vida y durzura,
nuestra esperanza,
madre segura 
de salvación.
 
Danos Señora
deshecho el hierro
de este destierro, 
vel a Jesús, 
todos gocemos, 
divino fruto
por cruel tributo
muerto en la cruz.
Todos gocemos, 
divino fruto,
por cruel tributo
muerto en la cruz.
 
           Los desterrados
hijos de Eva,
siempre afrigidos,
solos se ven,
vuerve, abogada,
vuerve a nosotros,
la tu mirada,
fuente de bien.
vuerve, abogada,
vuerve a nosotros,
la tu mirada
fuente de bien.   
 
Salve Señora 
de Bienvenida,
madre afrigida
 del pecadol, 
vida y durzura, 
nuestra esperanza, 
madre segura
de sarvación.
Vida y durzura,
nuestra esperanza,
madre segura 
de sarvación.
 
En la misma línea de insuficiencia literaria que los tres cantos anteriores, si cabe aún mucho más cursi y mermado, está este MADRE DE AMOR que a continuación copiamos. Sin embargo, hemos de decir que la música es notoriamente mucho más acertada y agradable. (Tal vez en posteriores ampliaciones de la página la incluyamos. Mientras tanto, veuillez patienter, como dicen los franceses) Estamos seguros que también se canta en otros pueblos:
 
   Madre de Amol
    Madre de amol,
durce Virgen Bienvenida,
luz y solaz del corazón.
Pol ti supricamos
tus hijos amantes:
sé tú, siempre tú
de la Torre el amol.
sé tú, siempre tú
de la Torre el amol.
 
Madre del alma mía,
luz de mi corazón,
por piedad
no nos dejes de tu amol
que nos cercan
las huestes de Satán.
 
Madre de amol...
 
Durcísima Patrona,
luciente iris de paz,
vedme aquí,
postrada ante tu artal
a contalte
         las cuitas de mi amol.
 
Madre de amol...
 
Durcísima Patrona,
puerto de sarvación,
pol piedad 
no nos deje tu amol,
         que nos cercan 
             las huestes de Satán.
 
Madre de amol...
 
Oh, Virgen de Bienvenida,
patrona celestial!
Mi ilusión
fuera estalme a tus pies.
de rodillas
oh madre ante tu artal.
 
Madre de amol...
 
Tu adorabre recuerdo,
siempre en tus hijos va,
pues jamás
quien tu faz contempra
te ha podido
en sus luchas olvidal.
 
         Madre de amol...
Famosa entre las cantoras es esta: LA MEDALLA, que con patente emoción aún interpretan las mujeres torreñas durante la procesión de la imagen, aunque el texto que dan debe estar corrompido y mutilado, pues no se explica de otro modo la falta de coordinación. De notable simpleza musical, pero de facil impacto y retentiva, es sin embargo (o quizás por ello) muy apreciado por las cantoras:
La medalla.
..........
....dulce sol
....nuestra canción
...Bienvenida,
venid...
que en su medalla
puso el Señor
de salvación la prenda.
 
Tu medalla
Virgen de Bienvenida
de mi cuello
pendiente llevaré
y el dolor (con honor?),
pues ella es,
madre adorada,
           la prenda de tu amor.
 
Y si vieras,
oh dulce madre mía,
que tus hijos
se olvidan de tu amor,
míralos,
y no los dejes,
madre querida,
caer en tentación.
 
En las luchas
amargas de la vida
tu medalla,
rezando con fervor,
siempre a ti,
madre del alma,
Virgen bendita,
acuérdate de mí.
 
Mucho más concreto, correcto y emotivo es este SALVE MADRE, que sabemos que se le canta a la Virgen del Rocío, especialmente en la Hermandad de Córdoba, e imaginamos en que en muchos más sitios, y que interpretan las mujeres torreñas acompañando a su Virgen de Bienvenida. De sabrosos regustos musicales a postguerra y a mano diestra en la composición, es de  más elevada poesía que los anteriores y nos atreveríamos a aseverar que de honda emoción lírica, por lo que lo clasificaremos como uno de los himnos religiosos más hermosos que se cantan en este pueblo. Parece que en otras tierras dice: te saludan los cantos, aunque no queda mal que en Torre de Don Miguel se sustituya la palabra cantos por campos, mientras atraviesa la Virgen parte de la serranía, camino del pueblo o de regreso a su ermita.
Salve Madre
¡Salve, madre!
En la tierra de
de mis amores,
te saludan los campos
canta el amor,
reina de nuestras almas,
flor de las flores,
míranos :
de tu tierra
los resplandores ,
que en el cielo
            tan sólo te aman mejor.
Virgen santa,
virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía
madre de amor,  
madre de Dios,
madre mía.
Mientras mi vida alentare,
todo mi amor para ti,
y si mi amor te olvidare,
madre mía,
y si mi amor te olvidare
Tú no te olvides de mí,
Tú no te olvides de mí.
Goza de gran predicamento este canto, titulado: UNA MADRE NO SE CANSA DE ESPERAR, melodrámático y de gran juego emotivo en la repetición de ese verso que le da título. Aborda una temática muy lacrimógena y excesivamente tierna, por lo que es muy del agrado de un cierto público amante de efectos que vayan directos al corazón. Posee, sin embargo una notable partitura que no siempre suelen bieninterpretar las espontaneidades de las cantoras. Como muchos de los himnos anteriores no es un canto expresamente elaborado para la Virgen de Bienvenida, sino que se canta a otras Vírgenes con advocaciones diferentes, sobre todo en Hispanoamérica, entre ellas a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, y a la Virgen de Guadalupe mexicana. En Torre de Don Miguel lo hemos escuchado muy fragmentado y lleno de lagunas, así:  
 
Una madre no se cansa de esperar