Hace ahora un año, una mano, tuvo que ser amiga -un goteo frío, cálido para algunos- dibujó el designio de toda esta generación, 4.150 dijeron, partícipe del huracán profesional que vivió con alborozo la Radio Televisión Pública, desde las cavernas... Pero no podemos guardar rencor ni para la Edad de Piedra: sería como matar al padre... Detrás de esta obra que comenzamos tampoco anidan ni la nostalgia, ni el personalismo.

Fue una labor colectiva, de muchos, de los precedentes y cuantos nos siguen. Por eso, no queremos olvidar a los que lamentablemente hemos perdido. Aquí vas a encontrar a los del micrófono, las cámaras,la documentación, las conexiones, la música... Y la gente de los papeles sin ser gestores, y que tienen madre. Nada más. O sea, la autora de instantáneas visuales, sonoras, que conservamos en nuestros archivos particulares más íntimos, y que pretendemos compartir próximamente contigo.

Hemos decidido que toca eso: remover nuestros cajones y sacar a la luz de la sociedad los compases que nos tocó interpretar.

Ojalá os sirvan de inspiración para pasar la partitura...

Si tienes propuestas o recuerdos, como nosotros, transmítenoslos, que a lo mejor acertamos a sintonizarlos, a pillar la emisión. Y ten paciencia que, hoy por hoy, somos paseantes...

(Manolo Ferreras, ex del Micrófono)