Odontología alternativa

 

        

        Uno de mis 9 hijos que vive  mucho más tiempo en China que aquí me dice: padre, he visto en Internet como en la página de la asociación para el cuidado de la vida, que es una ONG de gran prestigio y cuyo presidente de honor  es ni más ni menos  que Raimon Panikker, Dr. en Filosofía y Teología hablan muy bien de ti y sobre todo de tus procedimientos.

            Naturalmente  me apresuro  a leer lo que ahí se dice, y así por Ej. Al referirse a los libros del Dr. Carlón Manuel (de León) completos en Internet... Antes de seguir adelante debo puntualizar  que no es exactamente así, se trata de artículos sueltos  de tres libros unidos en uno y  que son libros  “móviles” pues voy  añadiendo  continuamente artículos  nuevos. Sala de espera;  así se llama este libro enorme  que pesa más de un Kg. Y medio  lo regalo a los que  vinieron y vienen todavía a mi consulta, suelo decirles: pasadlo al mayor número de personas para que tengan una buena información.

    Siguen  diciendo estos altruistas de la sociedad: Durante toda su carrera profesional  practicó la prevención usando las técnicas menos agresivas. “Nunca usó el torno para la preparación de las cavidades a empastar “ Tampoco es exactamente así,  lo  que siempre hice es utilizar un mínimo de tiempo la turbina dental rompiendo algunos bordes  de los prismas de esmalte  para operar seguidamente con las cucharillas  de corte, este proceder que no busca ni las famosas retenciones, ni paredes más sólidas  donde con el tiempo pudieran quebrarse los prismas, formarse fisuras  etc. Este fenómeno sorprendente se debe quizás a la  cierta flexibilidad de la pasta y la acción inmediata del flúor que continuamente se desprende en forma iónica. Ciertamente no lo sé, pero sé de los efectos posteriores clínicos. No existen jamás caries secundarias, ni grietas periféricas. Nunca desde hace 40 años más o menos usé anestesia aquí en las partes más superficiales no existen inervaciones y por tanto no se experimenta dolor alguno.   A continuación dicen: usó un empaste de su invención atóxico, alejando pues las desvitalizaciones, extracciones y reposiciones protésicas, evitando de paso multitud de consecuencias  de lesiones orgánicas... En este momento añado yo por mi parte: Gracias  a la acción permanente  de la salida “infinitesimal” puesto que se trata de iones flúor (no produciéndose fluorosis  de ningún tipo.) Se evita la formación de caries posteriores. He aquí la verdadera  “madre del cordero”, si se evitan caries  o si raramente se produce alguna pues depende de número y extensión de la superficie de los empastes  y se complementa con la acción tópica  de la clorhexidina por parte del paciente, es más que probable  que un 80% de los pacientes  no necesite  otra cosa en su vida que control por parte del profesional  cada cierto tiempo, pues existen casos rebeldes, unas veces por causas desconocidas o de una genética no deseada, o bien por un uso excesivo  de alimentos  azucarados, o por descuido en la limpieza, en estos casos o están  cada poco  en su dentista  o pronto tendrán,  por jóvenes que sean, prótesis movibles.  

  En una palabra si disminuye de forma tan considerable el trabajo de los profesionales, que juraron sí el principio Hipocrático, pero que se les olvidó  por aquello de que tenemos que seguir viviendo, tienen que tener en cuenta  que los más necesitan de esta odontología, que evita gastos innecesarios, enfermedades generales sin cuento y hasta la muerte de muchas personas  por cáncer bucal, por Ej. Donde existe una infección crónica  se puede y se establece en numerosas ocasiones un cáncer bucal. Por desgracia tenemos muchos en España.

      Y siguen diciendo  en sus páginas Web. :Avalado el Dr. Carlón por el Excmo. Sr. Dr. Javier Garro catedrático de la Escuela de Odontología de Bilbao, de la Real Academia de Medicina, una de las principales figuras de la investigación odontológica.   En sus libros  el Dr. Carlón cita como dentistas en activo  que siguen sus técnicas: Dr. Ramón Rosell (Lérida.Miguel Herrero  Zaragoza. Mercedes Morató (Menorca)

 

        En otro apartado de estas páginas  Web se dice que en varios países tienen prohibido la colocación de empastes metálicos, así como advierten de la peligrosidad de las desvitalizaciones. En ninguna disciplina médica se introducen tantos materiales extraños  como en Odontología, de ahí que se preconicen los materiales menos tóxicos, Modelo de estas actitudes es el Dr.Carlón.

          

             Me comunican igualmente  que vieron en otras páginas de Internet en las que se decía que yo era “el padre de la odontología alternativa moderna”. En verdad les digo que yo no soy padre de esa odontología ni mucho menos, sí que soy padre de 9 hijos, los cuales por cierto siguen vivos a pesar de que ya van teniendo edades los mayores respetables. Mi odontología  es tan sumamente sencilla  que pudiera descender de los egipcios o de los Mayas, éstos últimos insertaban en las caras frontales de los dientes verdaderas incrustaciones  con piedras preciosas a reyezuelos, mandatarios y gentes de buena posición. Esto es asombroso. Primero:  ¿Qué utensilios de corte  podían tener para la preparación de las cavidades?.Segundo: un conocimiento anatómico sobre los dientes, para no dañar la pulpa y sobre todo unos adherentes magníficos  para que no se desprendieran las piedras, Hay que tener en cuenta que los operarios se jugaban la cabeza dependiendo del resultado de la intervención. “Los antiguos  hacían los trabajos para que durasen, no hacían tonterías en este sentido, lo mismo en orfebrería  que en cerámica, que haciendo adobes y tejas”. El seguimiento de estos procedimientos prácticos se ha ido perdiendo  y el conocimiento de los mismos  no se ha estudiado con detenimiento. Hoy vamos demasiado  deprisa, el hacer dinero de cualquier forma,  ídem. chapuzas a montones y sustitución de aparatos a los que no se les da tiempo de observar sus resultados. Avanzamos locamente sin meditar las consecuencias  ecológicas que pueden producir estas montañas de basura.

         Hoy en Odontología existen en el mercado infinidad de adherentes  para los empastes. Jamás los utilicé, en primer lugar por ver su actuación  a través del tiempo, en segundo lugar es posible que su utilización en mis empastes separe la acción iónica del flúor  sobre el techo pulpar  ya que directamente  sé o me creo que se produce una segregación reactiva dentinaria ( que creo) fuera de lo normal, he visto muchos  empastes  desprendidos (en los empastes complicados) y con gran profundidad  y nunca existen dolores o provocaciones  cariógenas de fondo.       Muchos colegas que han rellenado estas cavidades mías les asombra siempre  este estado de conservación del fondo de las cavidades, aprovechando para no desvitalizar.  La desvitalización deja la pieza muerta y nunca se sabe  si queda bien  o existe una infección  larvada crónica. De ahí que debamos de realizar la profilaxis con cuidado y la reparación  lo más pronto posible pues así nunca existen complicaciones posteriores.

En este momento  debo de trasmitirles una vez más (aunque parezca un pesado.) Que hace muchos años que coloqué el famoso perdigón o esfera en un empaste de silicato, me di cuenta de que no era una curiosidad más de las que yo hacía, sino que era el principio de algo muy importante. Algunos adelantos técnicos  los fui consiguiendo poco a poco, cada dos años una variante, pero un día me di cuenta de la acción de ese l7 % que llevaban los silicatos  de flúor  operaba de manera eficaz sobre los contornos  de los empastes  y muchos años más tarde  que no podían ser casualidades   que se verificase una desaparición de las caries posteriores. Aquellas personas que mantenían los empastes de silicato no tenían caries nuevas y de haber alguna era siempre pequeña, su corrección era sencilla, rápida, económica  y con una garantía del l00 por l00.

                Deberían tener en consideración las autoridades sanitarias  estos logros ciertos y verificados ampliamente, puesto que 40 años haciendo sólo estos empastes y nada más que estos empastes representa  una  observación de muchísimos odontólogos entregados en su labor diaria  a multitud de trabajos odontológicos.

                    Una clínica que realice estas sencillas  técnicas al cabo de dos o tres años, dirigidas siempre por auténticos profesionales, además de representar  un descanso para el odontólogo, que tiene una profesión durísima, por cierto, supone una labor sanitaria de primera magnitud pues operando sobre una ingente cantidad de pacientes, ahorra  a las naciones cantidad de dinero destinado  a una profesión que naturalmente  es costosísima tal como se viene desarrollando.

 

                       Los enemigos de estas técnicas son numerosos por aquello “de los intereses económicos”  Así por Ej. Para terminar: Vino hace unos días una cliente  a revisión  y a contarme lo siguiente: Carlón, fui a un compañero suyo de León, pues tenía el capricho  de hacerme un implante en un 7 inf. Izq. que me falta antes de venir con Ud. Este señor  me dio un presupuesto muy alto, pero lo peor es que me dijo que tenía caries y que los muchos empastes que tenía  había que quitarlos.”Si nunca me han molestado,  ¿por qué?.  Pues porque debajo de los mismos está mal.  Esta frase se va repitiendo muchas veces de la misma forma. Uds aunque ya lo habrán adivinado la cuestión es  desprestigiar el método de Carlón  y de paso levantar las pastas con gran facilidad  y ganar unos buenos dineritos.  Este o esta sinvergüenza, se dio cuenta enseguida  que eran mis empastes. ¿Por qué digo esto? Como llevaba empastes antiguos  en molares y premolares especialmente asomaban unas bolitas  oscuras que emergían  en superficie, por tanto reconocibles. Debo decir  que la mayor parte  de nuestros empastes  con el tiempo  se desgastan fisiológicamente  y no se ven (el vidrio no absorbe impurezas.)No me interesa quien es, lo que sí puedo decir es que ni tiene categoría de ninguna clase  y que es un sinvergüenza. Por eso pido encarecidamente a los profesionales  auténticos que ayuden a la propagación de estas técnicas  y vosotros los que estáis leyendo ésto, tenéis la obligación de remover  estos conocimientos  y no lamentarse que la odontología es molesta, cara, etc.

 

           Por la falta de estas odontologías  similares a la mía, enferman y mueren muchas personas, luego tenemos gran responsabilidad todos. Hace años me decía un biólogo: Carlón no mande más artículos a nuestras revistas  de tus  trabajos, no te las publicarán. La resistencia  está muy inteligentemente dirigida, es muy difícil   luchar contra esto.”Gracias Internet, cuanto bien podías hacer  y estás haciendo”. Es verdad que me cuesta dinero y trabajo  pero  cuando luchas por una verdad y una verdad que puede hacer tanto bien,  se siente un placer inenarrable  que  no tiene precio y que es una obligación.       

 

                                                             Dr.Carlón  

                                                              León

                                                              Enero de 2006