¿Enfermos mentales?
Mil novecientos cuarenta y tantos. Facultad de Medicina de Valladolid, fue desde allí desde donde salimos un buen día caminando en derredor de nuestro catedrático de Psiquiatría Dr. Villacián. El objetivo era la visita de un manicomio, uno de los tantos que se extendían por aquel entonces por todas las ciudades españolas, vetustos y sórdidos edificios.
No se crean que les llevo a visitar seres rarísimos, tal vez como cree la mayor parte de la gente que estarán colgados en las lámparas o deambulando por paredes y techos, son personas, personas como nosotros, un poco o bastante descuidadas por el lugar en donde viven, pero nada más. Son los familiares o los que conviven con ellos los que conocen realmente el estado mental que padecen: manías, obsesiones..., en fin, conductas que se salen de lo normal y por las que en ocasiones la convivencia se hace insostenible. Es en este momento cuando recordaba aquella viñeta que un día me había hecho tanta gracia, se trataba precisamente de un huerto de un manicomio, en el mismo se encontraba una higuera y de sus ramas pendían de los pies y cabeza abajo un sinnúmero de paisanos, uno quizás el jefe decía "Pepe ya estás maduro" Y el tal Pepe se dejaba caer con enorme estrépito al llegar a tierra. O aquel otro en donde había un loco asomado a la ventana, viendo desde la madrugada a un pescador. Cayó alguno gritó el loco. Llevo unas horas y nada. Ya a la hora de la comida le preguntó a gritos lo mismo al bueno del pescador. Nada ni siquiera pican. Era ya de anochecida, cuando abrió la ventana y le preguntó: ¿Por fin cayó alguno?. No es mi día." Pues anda entra paquí que estas peor que yo.
Una vez dentro del caserón, húmedo y frío lleno de interminables pasillos, llamó nuestro profesor a un paseante y le dijo Tu eres Franco verdad, tú eres el general Franco, al que le respondió el loco con prontitud "Si yo fuera Franco las cosas irían mejor" Les aseguro decía Villacián que esto no tiene preparación alguna... me ha sorprendido. ( Mientras enrojecía levemente). Se trata de un paranoico con doble personalidad, con ideas delirantes. Uds. observarán que todos sin excepción se quejan del enorme frío que pasan, de la comida mala y escasa, de la falta de libertad, es decir su conversación para exigir las cosas más elementales de la vida, razonan como nosotros o mejor. Esto no quiere decir, añadía, que un buen día les persigan con un enorme cuchillo, creyéndose que Uds. son sabrosas gallinas (como en la famosa película de Charlot en la escena de la cabaña).
Era Villacián un auténtico sabio, era antes que especialista consumado un médico general extraordinario, cuya fama se extendió por toda España. Uds. que son jóvenes, decía, verán como dentro de unos años, aquellas enfermedades que parecen exclusivas de trastornos mentales, de la psiquis propiamente dicha, son en realidad de origen orgánico, producidas por agentes patógenos que hoy desconocemos,
Así a pasado, Dr., hoy sabemos de nuevas bacterias, de los virus, de las enfermedades del progreso (intoxicaciones profesionales) y la toxicidad de la polución que impera por tierra mar y aire. "Pobre cerebro el nuestro " Pobre masa gelatinosa cerebral que encierra tantas maravillas en tan poco espacio y que está llena de misterios." Como la estamos machacando" Profesor tú que estas seguro en los cielos " !Que razón tenías¡"
Dr. Manuel Carlón Guzmán
León Primeros de Abril del 2004