UN INTENTO FRUSTADO

 

Hace 42 años que tuve mi primer encuentro con "Él", desde entonces raro es el mes o la semana que no hablo con alguna persona de la Sábana Santa, o Síndone.

Unas, que no habiendo asistido a proyección alguna del rostro auténtico de Cristo, (que a estas alturas pocos son los que se atreven a discutir su autenticidad) hacen por cierto preguntas capciosas, del tipo: ¿Cómo es posible que estéis tan seguros de que lo que veis es Cristo auténtico y no otra persona de los tantas que crucificaban en aquella época? O bien del estilo: ¿ Por qué tratándose de una figura humana, percibís que no tiene parecido con ninguna persona y que no es de este mundo? .

En cambio otras personas que, como yo, han asistido en diversas ocasiones y con distintos años de distancia a conferencias y proyecciones de estas diapositivas, incluso algunos (estos más bien profesionales de todo tipo) que las vieron en Turín donde como es sabido se encuentra la joya de la cristiandad, con el aval científico, es entonces cuando el entusiasmo se desborda, y utilizan la palabra asombroso, increíble, pues el impacto sin duda debe ser mayor que con un modesto proyector, para ellos el acontecimiento es de una magnitud desconocida. El hecho más importante de sus vidas

Desde ese día venturoso, los que poseemos una fe más o menos acendrada, arraigada, ahora sabemos que ya no se trata sólo de fe, se trata de certeza, y es el momento en que se nos viene a la cabeza todo aquello que leímos o escuchamos de los Evangelios, todo es rigurosamente cierto, todo auténtico, todo cierto, todo es La Gran Verdad y por tanto se refuerza la esperanza de una vida mejor, de una vida eterna.

Por todo ello deben de comprender que siento la necesidad de trasmitir mis sentimientos a aquellos especialmente que no creen, que son escépticos, que aún se aferran a aquella falsa prueba del carbono l4. ¿Tantas ganas tenéis que no haya existido Dios?.. Yo quiero, deseo fervientemente que asistáis a una de estas proyecciones que nos suministran de vez en cuando (esto no lo comprendo, me refiero a la postura eclesial) nos lo dan digo con cuentagotas, siendo "el milagro más grandioso que nos envía El Señor".

Estas pasadas Navidades me propuse dar una sorpresa a algún otro amigo incrédulo, bajo el lema: "Si tú no vas a verle, yo te lo traigo a ti", para ello conseguí que un bondadoso amigo me dejara por un tiempo un proyector, me enteré que en La Bañeza un ciudadano tenía una colección maravillosa de diapositivas, me dio todas las facilidades y me traje lo que yo quería que era sobre todo las del rostro de Jesús, ese rostro misterioso y único. Como era natural lo primero que hice es verlas yo. El fracaso fue tremendo pues no aportaban nada que no se haya visto por televisión, es decir nada de nada, así que me guardé el invento y no hice proyección alguna, pues pensé que sería contraproducente, como puede ocurrir con los que creen Haberle Visto, es esa una figura deformada sin nitidez ninguna.

Me temo que alguno de los de la dura cerviz, de los de la corteza dura que les envuelve me dirán que es sugestión del ambiente. "Sí sugestión". Tú, precisamente tú que no eres sugestionable asiste a una proyección con garantía y luego hablamos. Vale, como decimos en León"

León finales de Marzo del 2004. Manuel Carlón Guzmán