EL ARCA DE NOÉ APARECE AL FIN

Una vez más se comprueba que la Biblia tenía y tiene razón en lo que en ella se escribe. En esta ocasión han sido investigadores Rusos, Turcos, Egipcios y Americanos los que encuentran a 5.000 metros de altitud el monte Ararat ¿Cómo no va a ser el Arca auténtica?. ¿Qué hace una nave de enormes dimensiones a semejante altura?.

Por otra parte se corresponden las medidas con las señaladas por Yahvé (Dios) al asombrado Noé. Naturalmente después de tan dilatado tiempo está petrificada o semipetrificada. El estudio de este importantísimo hallazgo está siendo realizado por diversos centros y numerosas universidades, entre ellas por cierto la de Madrid.

El estudio científico de los trozos muestra que se trata de madera de roble en su mayor parte y que está no sólo calafateada por fuera, sino (y esto es importante) que el alquitrán se ha introducido en la madera gracias a una presión que hasta muy modernamente no se había conseguido.

Noé sabía del diluvio que provocaría Dios durante largo tiempo, que fueron al parecer 40 días y 40 noches dadas las depravaciones en que la mayor parte de los humanos habían caído. Así que Noé y sus ayudantes construyeron la embarcación con sus 300 codos de largo y sus 30 de alto (el codo equivale a 50 cmtrs. nuestros). Para nosotros los cristianos que hemos creído siempre en ello, y para los científicos que no creen es un hecho singular, curioso y realmente misterioso.

Ha habido inundaciones en el mundo en diversos sitios, pero ésta, según el arqueólogo inglés Woolley fue mayúscula y de gran extensión, lo que comprobó haciendo unas prospecciones en la ciudad de Ur, donde se encontraron ladrillos, vasijas, etc. debajo de una capa de arcilla y barro de un espesor de tres metros. Fruto todo ello de una civilización perdida. Calcula el mismo la extensión del diluvio de unos l00.00 Kmtrs. Otros geólogos han dicho posteriormente que el fango tan enorme tuvo que ser producto de un frente de agua de unos l00 mtrs. de altura, prueba evidente del narrado diluvio. Y que ahora con este descubrimiento podemos decir nuevamente. ¿ Que hace una embarcación colosal a 5.000 mtrs. ?

 

 

 

 

 

 

Parece ser que en dicho monte existen nieves perpetuas, algún deshielo tuvo que producirse para que se viera lo que no se había visto antes a pesar de tanta expedición que a través de los años se ha ido sucediendo o a la infinidad de fotografías aéreas que se han hecho. Sin duda pues se trata de la auténtica Arca de Noé.

En este momento me pregunto una vez más: ¿Qué explicación nos darán los de siempre?, y digo los de siempre puesto que en cuanto sucede algún motivo religioso, les falta tiempo para desacreditarlo como ha ocurrido con tantas cosas que he ido comentando en mis escritos, por ej. con la Sábana Santa y la imagen auténtica de Jesús, estudiada al milímetro por científicos durante 50 años y el reconocimiento de millones de personas que como yo no han tenido duda al ver las diapositivas que no son como las de Turín pero que son suficientes para percatarse que no puede ser otro que Él.

Y digo esto por que a estos agoreros, a estos seres sin imaginación ni esperanza, les resbala todo y no creen en nada, eso sí, menudo ruido que provocaron cuando se dijo hace l0 años que la Sábana Santa era un fraude. Eso sí lo creyeron aunque fueron falsas estas investigaciones.

 

Los mismos que nos han vendido durante años las teorías fantásticas sobre el origen de la vida afortunadamente ahora suponen que la vida viene de fuera de la tierra. ¿Y que me dicen de los comentarios jocosos sobre lo que se ve en los ojos de la Virgen Guadalupana?, ellos no lo han visto pero ya lo presuponen y el caso es que está ahí durante años y por lo visto los oftalmólogos que han tenido la fortuna de poder contemplar la escena famosa del indio Juan Diego... Y para acabar y resumo: les molesta que Dios exista, les molestamos los ingenuos cristianos, les molesta en fin todo lo que huela a religión, me los imagino el día que suban a las alturas cuando mueran y discutan con "el portero del cielo", diciendo que son ensoñaciones, que todo lo que están viendo es irreal...

Manuel Carlón Guzmán

León. Enero 2004