HABLEMOS NUEVAMENTE DE LAS CARAS DE BELMÉZ

 

 

Desde hace un gran número de años vengo siguiendo con curiosidad e intriga lo sucedido en un pueblecito español, Belméz se llama, donde aparecen y desaparecen una especie de pinturas (clarísimas por cierto) de unas figuras humanas, impresas sobre el fogón de una cocina, o bien sobre las paredes de la misma, o en el suelo.

Todo ello sucede en una humilde casita que sólo está habitada por una anciana de más de 83 años, que se pregunta constantemente: ¿Porqué todo ésto tiene que suceder en mi casa?, ¿Porqué, Dios mío?.

Para aquellas personas que no tienen ni idea de lo que sucede allí desde hace la friolera de más de 30 años, se dice pronto, el tema es importante a más de misterioso, sin explicación humana posible. Se habla de teleplastias, es decir, unas posibles plasmaciones que vienen a través de vibraciones mentales de seres espirituales, o en el concepto de los materialistas, son transmisiones y poderes que tiene la mente humana por ahora desconocidos, es decir, que si ya me parecía a mí complicado un cerebro, le añaden éstos un poder cuasi mágico, pero naturalmente formado en un principio de millones de casualidades que han ido evolucionando a través de los tiempos...

El caso es que estas caras que representan principalmente niñas y algunos adultos no son estáticas, sino que cambian sus rasgos fisiognómicos cada poco, unas permanecen igual desde el primer día, como es el caso de la figura del padre de las niñas, la cual ha sido protegida por una vitrina. Estos fenómenos "a la vista" han llegado a producir desmayos en algún visitante, y por cierto un diplomático estuvo a punto de tener un paro cardíaco. Ni qué decir que el nº de visitantes en estos treinta años ha sido espectacular, hasta el punto (y como anécdota curiosa lo digo) que el marido de la ancianita, ya fallecido, harto de la multitud de visitantes, tomó una piqueta y picó y picó paredes y techos. No contento con esto, echó cemento y... ¿Qué ocurrió?. Pues que las figuras reaparecieron con más nitidez si cabe.

Aquí podemos ver que no existen "perras" de por medio, como podría pensar en estos momentos alguna persona, ni por supuesto fraude de ninguna clase, porque para ello se hicieron sellados oficiales durante días de la puerta de la cocina. Allí estuvo la policía de investigación, notarios, científicos y parapsicólogos. Estos últimos grabaron sicofonías con resultados sorprendentes, lo que se supone debido a la existencia en el suelo de la cocina, a dos metros de profundidad, de un nº considerable de esqueletos de niños sin cabeza. Dirán ustedes "la casa se las trae", y es que los espíritus realizan las cosas más insólitas, aparte las sicofonías, donde se oyen respuestas a preguntas concretas que ponen los pelos de punta a cualquiera, en ocasiones mueven objetos incluso de gran peso, se abren y cierran solas puertas y ventanas, se escuchan ruidos extrañísimos, es decir todo aquello que acompaña a las casas embrujadas.

 

 

 

 

Estas teleplastias, estas pinturas concretamente, me recuerdan, salvando las distancias, al milagro permanente que viene sucediendo en Méjico desde hace cientos de años, donde como sabe medio mundo, en las pupilas de la Virgen de Guadalupe existe una escena pintada del indio Juan Diego, que muchos científicos y oftalmólogos consideran un verdadero milagro. ¿Se trata de una teleplastia, me pregunto, similar a esto otro de Belméz?.

Si en verdad las cosas misteriosas que suceden van cediendo un poco, existiendo opiniones al respecto de que una vez fallecida la ancianita seguramente desaparecerán. Pero de momento se vuelve a hablar con más intensidad si cabe de las caras de Belméz. ¿Porqué? Porque acaba de publicarse un libro fruto de las investigaciones exhaustivas de dos periodistas, cuyo título es: Tumbas sin nombre libro muy documentado donde se incluyen fotografías a todo color de las caras de Belméz , y el descubrimiento por ellos de que estas caras pertenecían a la familia Chamorro,

muertas muchas de ellas durante el asedio del Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza, donde como es sabido se refugiaron más de l.000 personas durante la pasada guerra civil española, por temor unos a represalias del enemigo si los capturasen, otros como las fuerzas de la guardia civil, compuesta por jefes y números, amén de sus familiares, éstos últimos por cierto hicieron feroz resistencia a los sitiadores al fuego y al hambre, consiguiendo en parte detener y distraer fuerzas al enemigo, esperando en vano a ser liberados por el avance en el sur de las tropas nacionales, que nunca pudieron contactar y tuvieron que ofrecer la rendición sin condiciones, para unos españoles unos héroes, para los sitiadores unos insensatos fanáticos.

Por aquel entonces el tener fotografías no era muy corriente como años más tarde, a más estas familias eran humildes, tan sólo se ha encontrado una fotografía con los integrantes de la familia que conservaba una hermana de la viejecita de marras, y donde parten las pesquisas de los periodistas citados al observar el parecido con las caras de Belméz. Si mira cualquiera y compara las fotografías se encuentra con la similitud de parecidos, sin ser un experto, en el parecer de los especialistas: La coincidencia y paralelismo da un nivel de concordancia de un 68,3 por ciento.

Mi impresión personal es de asombro ante la teleplastia de la niña Francisca pues aparte de la dificultad que supone hacer un retrato de un niño, en este caso es de una belleza tal que pudiera firmarlo cualquier pintor de la escuela francesa impresionista Es decir que no cabe duda que el transmisor de estas vibraciones pictóricas era o son de un profesional, que nos envía a todos una señal telepática de la familia Chamorro, ya que algunas de las otras imágenes que nos envía (como la mujer echada en el diván) o la imagen de Jesús que nos recuerda las estampitas que tuvimos de niños, son copias probablemente de un sencillo pintor-a. ¿Porqué esta diferencia de ejecución?.

Aquí puedo decir algo que se me ha ocurrido leyendo el libro. ¿Porqué la única variante que hace con respecto de las fotografías, es el rizado sistemático del pelo, a diferencia del que presentan en la fotografía, de una lisura extraordinaria, estilo de la época, les dejo a su imaginación todas las conjeturas posibles para adivinar la psicología del autor o sus posibles intenciones.

 

Una vez más estos hechos singulares y trascendentes no tienen explicación humana posible, haciéndonos pensar en esta población numerosísima de seres invisibles que pueblan el Universo, unas veces que se asentaron en un caldo favorable para las esporas que han venido viajando por el espacio con su A.D.N correspondiente, o bien las energías inteligentes y con personalidad única que vienen sin saber porqué, y que se marchan sin saber porqué, mientras tienen conciencia únicamente mientras viven. Contrariamente las personas, sean científicas o no, que creen con fervor y apasionamiento en lo que no creen, (extraña paradoja), opinan que estas cosas que no tienen explicación humana algún día tendrán su correspondiente explicación...

Tiene que ser muy divertido la explicación que nos pueden dar cuando se informen de lo que pasa con el código secreto del primer libro de la Biblia escrito hace unos 5.000 años, con unas profecías contundentes y asombrosas que ponen los pelos de punta, y que entre otras cosas lo achacarán a millones de casualidades...

 

-Octubre del 2003- Manuel Carlón - En León (España)