" NUESTRO ENIGMÁTICO CEREBRO "
De toda la vida, si algo me ha intrigado, me ha producido fascinación ha sido sin duda el cerebro humano, ese montón de células enmarañadas unas con otras, que pueden dar lugar a un ser vivo, que piensa y siente, que llora y ríe, y con ello levanta la mirada hacia el infinito universo y se pregunta por el sentido de su existencia (Francisco de Mora, ilustre científico español).
Es precisamente ahora que me he actualizado leyendo "¿Cómo funciona el cerebro?" de este catedrático de La Complutense, cuando me voy enterando poco a poco, de parte de los misterios que encierra este viscoso y gris órgano, donde tantas veces he pensado está la residencia lógica del alma, la que anima y mueve todos los sentidos, nuestras acciones, nuestras maravillosas fantasías, nuestras creaciones, intuiciones, en fin, un etc. interminable.
Es indudable que, pese a quien pese, nos diferenciamos de manera clara y terminante de nuestros queridos hermanos de compañía pertenecientes al reino animal, entre los que se encuentra ese pariente más próximo, me refiero a esa caricatura simpática y chillona, la cual por muchos esfuerzos y trabajos que se hacen con ella (En ocasiones los trabajos duran meses o años) no bastan para sacar unos pobres atisbos de inteligencia.
Con la lectura de este libro, no solo he descubierto el funcionamiento de los cerebros humanos en general, sino que me he enterado de cómo funciona el mío en particular, comprendiendo mucho mejor mis reacciones, mis comportamientos que son dicho de paso únicos, como también les pasa a Uds. que tienen un cerebro diferente y único. Y esto es así por que las neuronas, que son como es sabido millones, son también únicas, actuando de forma totalmente individual, lejos por tanto de una fabricación en "serie", tratándose de una producción constante y permanente con personalidad propia.
¿Entonces, cómo se puede teorizar sobre casualidades o azares? ¿De qué me están Uds. hablando?. Digan con humildad no sé, no entiendo, todo es posible, pero por favor no inventen teorías que en buena lógica racional es imposible admitir.
Nuestra fantástica cabecita posee l00 millones de neuronas y que no están solas, aisladas, sino que se conectan con la glia la cual tiene a su vez millones de células gliales, cada una con la finalidad de conectar con las neuronas. Son cifras exponenciales que marean. Así mismo se sabe también que estas interconexiones o sinapsis poseen relaciones reciprocas de contigüidad (no de continuidad) "ojo con esto" y que cada neurona posee una acción de individualidad, así pues se comprende que cada cerebro sea significativamente único. Su funcionamiento es toda una comunicación eléctrica que corre por las neuronas, enviando mensajeros químicos (que son los neuro-transmisores), esto es, moléculas que transmiten la información neural. Así que el trafico molecular con el que transfiere una célula a otra es enorme.
No es pues que la neurona sea un elemento pasivo, ya que recibe información a través de impulsos eléctricos y códigos químicos, sino que se trata de neuronas activas e inteligentes que tienen su propio código de funcionamiento, ignorando por completo ciertos mensajes que NO INTERESAN y por tanto no se archivan en la memoria.
Todo lo dicho hasta este momento. ¿No les resulta fascinante?.¿ Como puede admitirse racionalmente las distintas teorías que pretenden demostrar que tan solo es válido, lo que se encuentra delante de nuestros ojos, lo que palpan nuestras manos, de ahí que gracias a su contumaz perseverancia, nos quieren hacer creer que todos esos sutiles e impresionantes mecanismos que están incluidos en los organismos vivos son fruto del azar, la casualidad... todo ello aderezado con el factor tiempo, puesto que son millones de años los que han pasado para ensamblar átomos, moléculas fenómenos eléctricos, magnéticos etc. Habiendo por consiguiente través de cambios, saltos o mutaciones.
Ésto dicho así, parece como si toda la peripecia humana, la de los organismos vivos, se debe fatalmente a las causas externas (clima alimentación etc.), saltándose a la torera los dispositivos, las condiciones intrínsecas de los organismos vivos, que son los verdaderos artífices misteriosos de esta variedad de especies que pueblan nuestro mundo, marcando las propias leyes las pautas a seguir. Especialmente cuando las adversidades, o los obstáculos se presenten.
Es más que probable, no sólo que se piense hoy día en que resida el proyecto de la propia evolución en algún lugar de la propia célula, además en la dirección como es sabido de la formación de tejidos y glándulas, en una organización sorprendente.
Ante tanto misterio, cual es el origen de la vida, no debemos más que aplicar nuestro raciocinio individual, apoyado y aplicado en la lógica intuición, que es un valor humano de la mente, siendo una ayuda capital para la solución de grandes problemas. Y si nó, ahí tenemos un ejemplo reciente en nuestro campeón mundial de ajedrez, luchando con una máquina infernal, la cual por cierto puede reproducir en segundos millones de jugadas preestablecidas por los mejores jugadores, en un estudio minucioso sin limitación de tiempo, realizando toda clase de variantes y naturalmente las mejores a seguir. ¿Cómo pudo conseguir nuestro buen campeón hacer tablas y no haber perdido estrepitosamente como sería lo lógico?, Pues simplemente gracias a la poderosa intuición, pues a medio juego las disposiciones de las figuras ocupan posiciones infinitas prácticamente; se pueden saber aperturas de memoria, o bien finales, pero en el intermedio como digo fué su cerebro mágico, su intuición, con ese golpe de vista consciente el que le guió hacia el camino mejor a seguir. Recordemos en este momento descubrimientos empíricos de extraordinario valor por los científicos de todos los tiempos, poseedores de mentes privilegiadas.
La función del cerebro a fin de cuentas es la de mantener al individuo vivo y en constante contacto con el medio que le rodea. ¿Y como funciona el cerebro y como ha funcionado?. Confieso que en mi caso particular he tenido una falta de atención tremenda. ¿Será tal vez una defensa ésta postura ante la falta de memoria que entra en el terreno de lo patológico?, ¿Será acaso una selección, una inconsciente filtración de la información que me dan los de fuera, y que un poco más tarde mi cerebro filtre nuevamente archivando lo que me pueda interesar en el devenir de los tiempos?. Pueden Uds. pensar y no exentos de razón que he tenido una mala educación, la prueba es que no me han dado más de un mamporro, sería tal vez por la simpatía que ha pesar de todo poseía y que a Dios gracias aún poseo.
Por causas muy largas de explicar siento decir que he leído poco, he viajado menos y sin embargo no hago un mal papel social. ¿Por qué me pudo ocurrir esta situación? .Tal vez por que mi archivo cerebral en la corteza es muy reducido, pero bastante selecto, teniendo una asociación de ideas, para combinar unas con otras, incluso para ser creativo en ocasiones, como ocurre con esa nueva odontología de la que vengo exponiendo a través de gran número de escritos y de gran numero de años, no siendo reconocida suficientemente hasta el momento presente, por los dichosos intereses económicos que todo lo ensombrecen, o bien en otra ocasión ganando al campeón de España de aquella época, no se trataba de unas partidas oficiales, pero sí que fueron rigurosamente serias, en un mano a mano, donde la primera partida la gané, y en la segunda vino como un lobo a por mí, pero no consiguió más que tablas, aunque se empeñaba en seguir y seguir la partida a las tantas de la madrugada.
¿Saben Uds. que existen jugadores de ajedrez capaces de jugar "a la ciega" 40 o más partidas simultáneas?. Pues en mi caso particular si juego un sólo tablero en esas condiciones, a la tercera jugada ya no sé dónde están las piezas situadas, ¿Es la falta de memoria patológica de la que ya les he hablado o es que este esfuerzo lo considera mi cerebro insustancial y fatuo?. Mi juego en las aperturas era pobre y siempre me sacaban ventaja. !Ah¡, pero en el medio juego, cuando el "barullo" dispositivo de las piezas era tremendo, entonces sí que mi imaginación, mi intuición desarrollaba una capacidad ofensiva y de ventaja, disminuyendo más tarde en el final de la partida, cuando no me habían comido alguna de las piezas más gordas por pura distracción.
Independientemente de que nosotros hemos elaborado los famosos ordenadores, tenemos que referirnos a ellos comparativamente ya que por suerte o por desgracia por mucho que nos quieran vender algunas inteligencias que poseen por ej. algunos seres vivos como el delfín, están éstos y los demás a distancias siderales en cuanto a inteligencia se refiere.
El sistema nervioso no ha evolucionado como un diseño para el ejercicio intelectual y la reflexión consciente, simplemente hizo animales mucho mejores en alcanzar sus metas biológicas que son las de comer, beber y reproducirse ellos mismos, "Cosa que a las computadoras no les importa" Esto lo decía Blakmore en l977.
De manera que el cerebro no sólo funciona como un ordenador salido de la última hornada, puesto que este carece de los ingredientes que aparte de su propia y compleja historia acumulada a lo largo de millones de años, son las emociones, los sentimientos los cambios constantes de su íntima estructura producidos por el aprendizaje y la memoria, y en general los problemas de conciencia.
Los ordenadores obedecen a las leyes marcadas por sus constructores y toda la serie programada responde de idéntica manera, nuestros cerebros nó, actúan cada uno de forma diferente, eligiendo tiempo y lugar, actuando con una libertad absoluta, creando, modificando lo mejor que se debe hacer, incluso apoyándose en esa actividad misteriosa que llamamos intuición.
Mas una actividad tan intensa, necesita de un descanso, a diferencia de lo que ocurre con las moscas por ej., que no duermen nunca, tambien soñamos, cosa que no hacen los delfines, en ocasiones se dice que algunas personas han resuelto problemas durante el sueño, que en vigilia no fueron capaces de resolver. A mi cerebro no le ha ocurrido nada excepcional, es indudablemente de los del "montón", todo lo más en alguna ocasión se me ha ocurrido algunas ideas bellas para poder escribirlas más tarde, pero luego delante del papel, no he sido capaz de reproducirlas, y es que tal vez al igual que mi consciente, mi inconsciente carece de memoria.
Hoy que soy viejo, tengo poco sueño, fenómeno este que sirve para descansar todos los días, tomando nuevos bríos al día siguiente y tengo poco sueño a pesar de tener un refugio seguro (relativamente), así también los animales depredadores que tienen esta misma seguridad, poseen cantidad de sueño y duermen naturalmente "a pata suelta". Los escorpiones por poner otro ej., no duermen. ¿Y como se sabe esto?, (No se perciben ondas electromagnéticas que lo acrediten). Desde luego estos animales no tienen cerebro, quizás un sistema ganglionar muy primitivo. Como cosa curiosa se dice que los pájaros cantores aprenden a cantar durante el sueño. Los trabajos están hechos sobre el hipocampo, en concreto en el área CAI. Todos estos datos sugieren que el sueño tiene importantes funciones en la consolidación de la memoria.
Así pues, con lo complicadísimo que es el misterioso cerebro humano, ¿Qué no ocurrirá cuando enferma?. Con tanta conexión, qué galimatías no habrá de producirse, qué distorsiones no se efectuarán que expliquen el comportamiento anómalo de los individuos en determinados momentos, y se entiende a propósito de esta espantosa situación, el pensamiento de que enferman las mariposas del alma.
Nuestro Santiago Ramón y Cajal decía a propósito de ésto en "Recuerdos de mi Vida". En el capítulo Historia de mi labor: "Células de formas delicadas y elegantes, las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quien sabe si esclarecerá algún día el secreto de la vida mental.
Mi forma de pensar, al igual que la de millones de seres humanos, es que hemos logrado completar y dar respuesta cierta a este intrincado y misterioso puzzle que representa la vida. También nos preguntamos ¿Quién creó estas inteligencias que nos han dado la vida inteligente, en este punto nada sabemos, y lo probable que jamas lo sabremos, pero el hecho en sí es que estamos aquí, que vivimos, nos reproducimos al propio tiempo que pensamos?.
Fantaseemos un poco, precisamente en este momento que mandamos desde la tierra mensajes a posibles habitantes de otros planetas, seguramente con las distancias tan enormes que nos separan, tal vez reciban la contestación generaciones posteriores. Pues también nosotros ahora podríamos realizar un experimento en el cual tomaríamos los componentes diseccionados de un hombre y una mujer. Depositemos átomos, proteínas, aminoácidos, todo ello introducido en un sofisticado depósito con sus temperaturas apropiadas y constantes, el caldo apropiado para el caso etc.etc. Por otro lado el último de los ordenadores, al cual hemos separado minuciosamente los elementos constitutivos del mismo e introducido todos los elementos en un depósito adecuado al caso. Si todo es cuestión de tiempo y azar, esperemos a que la acción de los fenómenos externos terráqueos actúen. Así mismo lo harán las generaciones humanas posteriores. ¿Por qué estamos tan seguros de que al final de la experiencia, no verán los futuros ojos unas figuras humanas inclinadas sobre el ordenador?. .
Algún posible lector de estos pensamientos míos, podrá decir: Este Sr. que no és ni la sombra apagada de un científico, ¿Cómo se atreve proponiéndo estas inocentes cuestiones, si sabe la mitad que yo?. Pues me atrevo, por lo que dije antes tengo un cerebro único, como lo tiene Ud. y tal vez una ventaja y que sí viene a cuento: Pongo en cuestión tanta teoría sobre el origen de la vida por que he visto el auténtico rostro de Cristo (tal vez en unos segundos antes de su resurrección, pero sí cuando se produjo una explosión tal vez atómica o similar sobre la famosa y milagrosa Síndone). Hoy es el día que cuando hablamos de estas cuestiones sobre el origen de la vida o la existencia indudable de Dios, jamás entro en discusión, tan sólo digo ¿Tú o Vd. ha visto el verdadero rostro de Jesús?.
Esta evidencia es la que me obliga a escribir sobre estas cuestiones tan trascendentales, pero que comprendo están dichas a la buena de Dios o como "Dios me dio a entender", Que Ud. o Uds. si no han tenido oportunidad de ver este milagro que sin duda nos envía en este momento en que vivimos alejados por 2.000 años y por tanto existe un descreimiento paulatino, haga Vd. lo que le digo y sentirá lo que millones de personas hemos sentido. Si así lo hace comprenderá en ese momento el origen de nuestra vida y la prolongación eterna.
Dr.Manuel Carlón Guzmán - León (España)- Noviembre del 2.002.