¿Insumisos?, ¿objetores?
Pertenezco a la promoción de las Milicias Universitarias, compañía de Valladolid en el Ferral, año 1943. Convivimos por aquel entonces en pequeñas y destartaladas tiendas de campaña, instaladas éstas en un inmenso erial, juntos los unos a los otros, tan sólo separados por la maleta que llevábamos puesta de canto. Un reguerín de agua pasaba por las proximidades, allí lavábamos el plato de aluminio o la cara, el primero lo hacía en buenas condiciones, los siguientes un poco peor y los últimos lo dejaban para más tarde... Nos traían el agua de beber en algibes. Si hacíamos instrucción, levantábamos una polvareda que parecíamos auténticos espectros de barro... Como era buen deportista y disciplinado pronto me hicieron cabo, más tarde en Tábara (Zamora) sargento con mando, y más allá en Hoya Fría. Grupo de Sanidad de Tenerife, con mando también.
Los tiempos han pasado... la juventud de hoy es diferente, es lo que es y punto. Tal vez la explicación de su comportamiento, se deba a proceder de familias cortas... tal vez de una permisividad dada o adquirida por ellos mismos y sobre todo las perspectivas de] trabajo, los que tienen más suerte, se colocan en lo que ellos desean, gran parte tiene que realizar trabajos en los que nunca pensaron, ni remotamente, y la mayoría ni eso siquiera. Consecuencia inmediata, o pasan de todo o están contra todo. ¿Cómo canalizar esta atípica juventud? Los padres dicen «No podemos con ellos». Los profesores se quejan. Su dirección es difícil. La sociedad les susurra al oído. «Ya verás cuando vayas a la mili», existe temor al servicio militar. ¿Y los políticos?, ¿cómo han sabido adelantarse a estos acontecimientos? ¿Y los militares? ¿cómo han cambiado sus organigramas? Antes de meterme en harina voy a soltar un aforismo inglés: "Lo que es forzado no prevalece». Sigo: Ayer tuve un sueño curioso de ahí que me enfrente hoy con el tema. Me encontraba delante de un cuartel, como antaño... pero en las alturas ponía en letras gordas Academia Militar. Un soldado -elegantemente vestido- me dijo: «Sr. le llevo la maleta, por aquí, por favor». Uf me dije, esto es como en las películas americanas... El primer contacto fue con el profesor, tal vez era capitán no lo recuerdo con nitidez. «Voy a acompañarles por las diversas dependencias y explicarles el funcionamiento de las mismas «Vean Vds. en mí un amigo que trata de ayudarles en estas experiencias nuevas, ¿Si estaré soñando me dije? «Como verán, no existen cocinas como antaño, por tanto no se pelan patatas» (risas). «Pueden ir a comer a sus casas, incluso a dormir» (murmullos). Pero eso si «A las 9 de la mañana en punto, aquí, como clavos». Observarán -no sin cierta perplejidad- que aquí no tenemos armas, de suerte que evitamos por un lado accidentes, muy desagradables por cierto. Cuando vayan al campo de tiro, tal vez un día al mes, se les repartirán los fusiles correspondientes y dispararán un cargador de balas por cabeza, «entiéndanme bien he dicho balas por cabeza, no a la cabeza» ... (risas) «Los tiempos que corren son malos» ... hemos tenido que suprimir -hasta las maniobras de Vds., así como desfiles, costaban un auténtico pastón, al respecto verán películas militares, muchas películas de guerra. «Aquí coches y camiones militares, nada de nada» Que necesitarnos uno, se alquila y punto. «Vean este par de aviones, son de los pocos que quedan" Hombre antes si volaba alguno que otro de más, venía uno de menos... y lo mismo con los tanques se paraban muchísimos en las maniobras, al ir ocupados por personales como Vds.
En cuanto a la instrucción, me figuro que vendrán bien preparados de los distintos colegios ... claro, sí ese es el momento para hacer aquello de «Iz.» «Derecha» ... A ver el del bigote, que lleva el pasó cambiado. Eso para los 10 o 12 años está bien, pero Vds. que con las prórrogas, parecen ... (risas). «Aquí Srs. deporte, mucho deporte, piscinas climatizadas por supuesto, queremos soldados, altos flexibles -no agarrotados y pequeños como los de antes- versátiles -un soldado diferente en suma, con mente despierta e inteligente, que en una movilización» -«ojalá no llegue nunca- se adapte en días, en su preparación... «De guardias, ni una, aquí no se hacen guardias» ¿Para qué aquellas garitas ridículas en las esquinas de los muros?, «con el frío que hace en León» nada de congelados al amanecer---. ¿Quién va a venir a robarnos? Guardias viene de guardar y aquí, ni un duro, ni armas que llevar... Sin embargo ... «les llevaremos a ver campamentos de profesionales». «Tendremos un pequeño ejército, pero bien pagado, y con todos los efectivos necesarios, las armas más sofisticadas ...todo es electrónico, así que necesitamos un personal muy cualificado y excelentemente retribuido».
«Srs., por hoy no les canso más, hasta mañana, que descansen y buenas tardes. En este momento me desperté, sonreía beatíficamente y volví a dormirme, y es que como las siestas de verano, no existe nada igual.
1993
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